miércoles, septiembre 29, 2010

Un barroco contemporáneo


Pino Páez

Por Ricardo Medrano Torres

Nacido en el Callejón del Sapo, Pino Páez y el hombre del mostacho y la melena frondosa son lo mismo. Tuve el placer de compartir con él una época de sabroso re-aprendizaje en el Consejo Editorial del periódico Ala Tinta. El líder Pino imponía su mostacho con sesuda claridad y prodigaba luminosidades en espejos de sabiduría —para decirlo en lenguaje aproximado.
No tiene la gracia de bailar porque considera que el dance es propio de osos de circo —dicho en palabras pinescas—. Dejó de fumar hacer mucho porque fungió como chacuaco citadino hasta que se le polveó el frondoso pelambre del labio superior.
Pino es un personajote, periodista y escritor, arroz de todos los moles: un tiempo se le vio en el periódico del Pato Pascual, haciendo el citado Ala Tinta, El Búcaro, el periódico de los trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) y muchos etcéteras.
Roberto Fernández Iglesias, de la tribu Tunastral toluqueña lo considera un escritor "barroco contemporáneo". El crítico literario y periodista cultural Alberto Arankowsky ha dicho que Pino Páez es un arquero que dispara con acertado pulso, y en todas direcciones, herméticas metáforas.
Su manera particular de usar el lenguaje popular de México le ubica en un plano aparte; de ahí que se le considere un escritor barroco contemporáneo y, además —hágame usté el favrón cabor—: esotérico. A propósito de esto último, Pino dice describir la personalidad de la gente a partir de su caligrafía o, por lo menos, con eso intentó chorearnos alguna vez.
Páez adjetiva y sustantiva, y luego fabrica verbos, y dimensiona la lengua en un grado desbordante que en la penumbra de la soledad hace posible elucubrar realidades más allá de los claros inmediatos.
Autor, entre otras-muchas-tantas obras, de Manos vacías de pan, A solas en el altar, Los afilados cuernos de la luna, Luz patibularia, Pino tiene un don de gentes que le atrae multitudes a las presentaciones de sus obras: ha desbordado el Palacio de Bellas Artes en más de una ocasión y se ha brindado con alipús en el máximo recinto cultural a salú de Pino Páez.
Vaya un saludo y una felicitación a través de este pequeño acercamiento al maestro, y luchador comprometido con las causas sociales.

Fotografía: videoclipscristianos.com

Un Conde llamado Francisco



Por Ricardo Medrano Torres

Conde, según el diccionario de la Real Academia Española, significa “Caudillo, capitán o superior que elegían los gitanos para que los gobernase”. La primera vez que accedí a un texto de Pancho Conde (como lo llaman sus amigos), fue a propósito de la edición del libro Poetas en Construcción (Editorial ENTE, México, 1994), antología poética del grupo del mismo nombre; aunque Francisco ya tenía sendas trabes en su labor creativa y eso de la construcción ya no cuadraba con el nivel.
No recuerdo cuándo tuve el gusto de conocerlo, pero Conde es un personaje de esos que no se olvidan: bajo de estatura, mirada fija y bigote multi aguja, el poeta y ensayista nació en Atlixco en 1951 (miembro de la generación de los 50’s, la misma de Emiliano Pérez Cruz, Ignacio Trejo, Víctor M. Navarro, Josefina Estrada, Roberto Diego, Rafael Vargas, Andrés de Luna y Víctor Roura, por citar sólo algunos).
Alguna vez coincidí con él en la fila del Banco en la Unidad de Servicios Administrativos de la avenida Sor Juana, en Neza —Curiosa forma de coincidir con un poeta—. Me resigné a no abordarlo pues, tal vez, el vate no me recordaba y temí ser considerado un prole en busca de bolsear a un poeta cuenta habiente.
Pero, en Nezahualcóyotl, ¿qué interés puede tener un Conde? Tal vez la respuesta esté a la mano en su libro La esquina de los hombres solos (Daga Editores, 1999) del que César Benítez Torres escribiera en la revista Cantera Verde lo siguiente: "Crónicas urbanas de una ciudad entre ciudades, el gigante vivo, resplandeciente, terrible y dulce; de Ciudad Nezahualcóyotl: toda una historia de pobreza y riqueza, de la contemplación lejana de los contrastes". Sin duda, Conde se ha nutrido de Nezahualcóyotl y es de los autores que tiene la virtud de poseer una doble nacionalidad: Puebla-Estado de México (Nezahualcóyotl).
Estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y, más tarde, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, los trabajos de este autor son considerados por los cuates de la página electrónica Ficticia, como obras que “tienen la característica de la precisión y de un lirismo que sobrepasa cualquier academia”.
La última cifra verificable de publicaciones de Pancho Conde ya sobrepasaba los 17 títulos, algunos de ellos son, de su obra poética: Estudios para un Cuerpo, Los Lobos Viven del Viento y La Arena de los Días; de su ensayística: Diálogo Inmediato, y La Esquina de los Hombres Solos, este último de narrativa. Conde es arroz de todos los moles, diría la sabiduría popular, y lo mismo se le mira en las publicaciones más diversas, en conferencias, mesas redondas, charlas y muchos etcéteras.
Mario Calderón, en su ensayo titulado Desde la orilla o la generación poética de los años 50 en Puebla, dice que la poesía de Conde habla de la vida cotidiana y la vida bohemia. Cita Calderón un fragmento del poema Lobo solitario: “Las caderas jóvenes y los ojos de muchachas son apenas un sonido oscuro”.
A Conde, como a muchos, nos persigue la época de la educación secundaria como una aguja caliente en la punta de la memoria. Durante una de las presentaciones de la serie Escritores al 2x1, organizadas por Conaculta, Pancho Conde recordó una anécdota de secundaria cuando se le atribuyó la autoría de un poema que no escribió, hecho que lo determinó a tomar la ruta de la poesía. También recordó los más de cien kilogramos de peso que ostentó durante una época de su existencia. "Hasta para comer y beber" provee la vida académica, dijo en esa ocasión el maestro.
Anécdotas del trago, de la academia, de sus libros, de la vida bohemia, de su amor por la belleza femenina, de la generación de los 50 y de la lucidez de sus comentarios, dan pie a una biografía que, en su momento, alguien trasladará al papel. Bienvenido a Neza este líder de los gitanos, bienvenido a la tierra de la que nunca se ha ido. Bienvenido sea este Conde llamado Francisco. Bienvenida sea su poesía.

Foto: Rodulfo Gea; tomada de: http://www.google.com.mx/imgres?imgurl=http://www.excentricaonline.com/libros/images/uploads/conde_ortega_jose_francisco1.jpg&imgrefurl=http://www.excentricaonline.com/cartelera/cartelera_more.php%3Fid%3D5567_0_10_0_M&usg=__bZpvRVl8N7Yfpqc6QzEoZNNRVEM=&h=293&w=180&sz=39&hl=es&start=24&sig2=NsJrCf52COMRUpTVIxd-3A&zoom=1&um=1&itbs=1&tbnid=YiU-nr0PbzePgM:&tbnh=115&tbnw=71&prev=/images%3Fq%3Dfrancisco%2Bconde%2Bortega%26start%3D18%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DN%26rlz%3D1T4RNTN_es___MX336%26ndsp%3D18%26tbs%3Disch:1&ei=dNGjTKnsEIOKlwey49mpCw

El próximo presidente de EEUU será oaxaqueño


Que no nos extrañe

Esta frase es del poeta necense Kuitlauak Macías. Este hombre de letras, amigo y hermano de Poetas en Construcción, al calor de las victorias bien heladas, tuvo a bien promover un recuento de nuestra experiencia personal y colectiva con el noble y heroico pueblo oaxaqueño de todas sus regiones.
En aquella ocasión, Macías recordaba las festividades oaxaqueñas en la ciudad que nos vio crecer: ciudad Nezahualcóyotl. Con gusto verificábamos que todos tenemos un oaxaqueño en casa —yo estoy casado con una mujer hermosa de ascendencia oaxaqueña. Kuitlauak también tiene esposa oaxaqueña—. “Al paso que vamos, que no nos extrañe que el próximo presidente de los EEUU sea oaxaqueño”, sentenció el escritor.
Ciertamente, el proceso de extensión de la raíz oaxaqueña es infinito. Sus fiestas, sus colores, su música, su solidaridad y su resistencia a los embates de otras culturas, los forjaron hombres y mujeres de viento con raíz de agua, firmes y gigantes como ahuehuetes.
He de decir con mucho orgullo que gané una esposa con familia integrada, o bien, que fui adoptado por una gran familia oaxaqueña en donde cada festividad santificamos el pan y la sal, y el gusto por el parabién asoma victorioso desde cada garganta en torno de una mesa que no olvida sus orígenes, que respeta y venera a sus muertos que, aunque lejos y en un cementerio de provincia, apartan el lugar donde el alma descansará en su propio espacio, en su propio paisaje, al lado de la gente que le es propia.
Recuerdo con placer mi primera visita a Magdalena Jaltepec y la amabilidad con que fui recibido durante las fiestas de Semana mayor. Aquella experiencia de recibir alimento sin la menor pregunta. Fue sorprendente testificar que en ese estado, en ese lugar de México, la gente era feliz con el placer de dar, de compartir, de venerar al ser supremo que nos dio fuerza para trabajar con decisión y reunir lo necesario para cumplir con el compromiso de la mayordomía.
Pero no todo era “gorra” y “agandalle” —como se diría por estos territorios—: durante varios días recorrimos las diversas mayordomías y aprendí que se trataba de un acto de reciprocidad, pues la solidaridad asomaba de igual forma, apoyando al mayordomo ya fuera con rejas de refrescos, canastos llenos de tortillas, arrobas de pan, cartones de cerveza…
Aún tengo presente aquel placer de compartir el pan y la sal con una especie de personas de costumbres diferentes, casas sin bardas ni alarmas, duelo sagrado durante el luto religioso, fiesta grandiosa, desbordante, cuando es el momento y se tiene la oportunidad y el medio.
Hoy, escucho con atención y arrobo las leyendas, los cuentos, las fábulas y las historias que cuenta Mamá Lola —mi suegra— y llevo mi memoria hasta el mogote de Nana Luisa, hasta el Sabino; me escabullo de la Bandolera, aquel espíritu que engañaba a los hombres infieles o enamoradizos; disfruto los cuentos tiernamente absurdos del tío Pedro, como aquel donde la calabaza gigantesca se parte en dos para dar a luz a cuatro marranos pequeños y rollizos; miro las fotos históricas de mis suegros y sus rostros y su traslado a la ciudad capital en busca de mejores condiciones de vida, y miro a mis cuñados y cuñadas convertirse en hombres y mujeres al lado de quien es hoy mi esposa, y los miro adaptarse al humo y al concreto. Los miro desprenderse un poco del verdor de aquellos territorios donde eran dueños y señores del tiempo y del espacio.
Escucho a Mamá Lola platicar de sus borregos, de sus chivos, de sus gallinas y sus caballos, de su primera casa y del pedimento de su mano, y de la vida conjunta que iniciaba con mi suegro Octavio. Entonces se entristece y me habla de sus dos pequeñas que no pudieron seguir en esta vida y de la tumba que con tanto cuidado no olvida y mantiene cada que puede darse su vuelta al pueblo. Escucho atento acerca de la abuelita Nieves y del abuelito Agustín y de su participación en la lucha por los linderos del pueblo. Y hay historias de gallos y conejos de oro y del cuidado que se debe tener con el aire que es capaz de llevarse a un recién nacido sin que los padres se den cuenta.
Y en mi tarea de padre retomo lo aprendido en mi infancia y lo aprendido de mi familia adoptiva, y participo de los parabienes, y gustoso me apunto en la gueza para festejar navidades y años nuevos con mi familia, apropiándome de una raíz que ya es mía, que ya es mexiquense-oaxaqueña. Y los niños participan hablando ante los demás, exponiendo sus sentimientos con la firmeza y los principios heredados por sus ancestros de la tierra del sol. Entonces el mezcal es más que lágrimas y más que abrazos, más que dolores y tristezas, es sangre ardiente que sólo un hombre íntegro controla en su cerebro.
Entonces, amigos, después de esto, quién se atrevería a negar que el próximo presidente de EEUU será oaxaqueño. Quién se atrevería…

¿No hubo festejo este año?

Este año ni nos enteramos si hubo o no festejo por los 19 años de los Poetas en construcción, pese a ello, me sumo al festejo con un texto que entregué, hace ya un año, al propio Porfirio García y a Kuitlauak Macías durante el festejo por la mayoría de edad del grupo.

Poetas en construcción

18 años de un barco que nació siendo cayuco


Al Porfis y al Kuik, tícheres y sin embargo amigos
Pescador, hermano mío: / si naufrago en tu ribera,/ si largo por fin el cabo.../¡no me sepultes en tierra!/ Escóndeme en un cayuco/ de esos que el ostión gangrena/ un cayuco carcomido/ de los que ya no navegan./ Escóndeme de la aduana/ y de sus guardas. Haz cuenta/ de que soy un contrabando/ que le pasa al mar la tierra.../ Colócame un caracol,/ grande, bajo la cabeza;/y por si los alcatraces.../cúbreme con una vela./ Luego, en la noche, al pescar,/ me remolcas mar afuera/y me olvidas bajo el cielo/que es una barca que sueña!/Antes, con letra de fardo,/le pones, por si lo encuentran:/"no hagáis caso de esta barca/que es lo que el viento se lleva"./Bajo este silencio azul/ yo me iré sin tanta pena.../ No se lo digas a nadie/ pescador, porque me entierran!
Octavio Amórtegui (1901-1990), Mar afuera

Hace algunos años —varios— en reunión celebrada en el auditorio del Centro Cultural Jaime Torres Bodet de Nezahualcóyotl, los Poetas en Construcción rendían homenaje a la memoria de uno de sus miembros: Octavio Amórtegui, hijo de un artista grande de la hermana república de Colombia, autor del epígrafe que inaugura estas líneas.
En aquella ocasión, la intérprete, cuentacuentos y amiga Juana Vázquez, pidió a quien esto escribe que dirigiera algunas palabras al desaparecido Octavio en presencia de familiares del fenecido Poeta en Construcción. Aquella ocasión no pude estructurar frase ni comentario. Sé desde siempre que la “palabra es arma cargada de futuro” y temí la desmesura del comentario equívoco o la pulcritud del asesinato a la memoria del compañero Amórtegui.
Hoy, haciendo referencia al caso del compañero Octavio y tomando un epígrafe de su padre, nacido el año uno del siglo pasado. Me refiero al segundo, en razón de haber encontrado en sus letras a mi cómplice existencial muerto en el 90 del siglo pasado, mientras yo establecía mis primeros contactos con los nacientes Poetas en construcción.
He de recordar que, de la dinámica de los Poetas, me resultó en su momento de mayor aprendizaje la carnicería verbal y el alegato iracundo de la radicalidad infundada que provocan las bebidas espirituosas , que las anémicas sesiones de galletas de animalito, té de limón y pizarrón de formaica con pasado de mesa de antecomedor del buen Porfirio.
La academia estaba lejos de encontrar algún resquicio entre aquel mar de voces con hambre de manifestarse y ser escuchadas. Porfirio no era el maestro, era el escucha con oído estéreo, la voz que pescaba al vuelo las ideas y comentaba con la rapidez que le permitía su buena memoria y su formación en Letras hispánicas. Sólo Kuitlauak tiene tres cerebros y se permite —como entonces— el lujo de escuchar el sonido ambiente, conversar, criticar y echar desmadre.
El taller de los Poetas inició en la calle 33 de la colonia maravillas cuando Porfirio rebasaba apenas los 30 años de edad. Hoy arrastra venturosamente más de medio siglo. Legalmente, se alcanza la mayoría de edad al minuto posterior de haber cumplido los 18. El grupo cumple 18 años y desde mucho antes de alcanzar su mayoría de edad se diversificó virtuosamente —como cualquier ser vivo— y se consolidó como un referente de transformación social en donde el arte (creación y promoción) hacen las veces de columna vertebral para el mejoramiento de una sociedad que abarca más allá de los límites de la municipalidad.
Porfirio García, Kuitlauak Macías, Armando Veladiz, Miguel Pineda y Alfredo Arcos impulsaron un barco que nació siendo cayuco. Tocará a Porfirio señalar los nombres de los marinos de menor rango que se hicieron a la mar con ellos. Muchos ya en otras embarcaciones, colectivas o personales, y ostentando distintos rangos.
En fin, que hablar de los Poetas en construcción es reflexionar acerca de su papel histórico, de su impacto social, de un nombre que en sí mismo ya representa una marca —no necesariamente comercial— y de una realidad palpable. Si Porfirio hubiera sabido del alcance de su proyecto de tesis, tal vez lo hubiera dado de alimento al camión de recolección de desechos por lo caro que resulta la manutención de un hijo tan voraz y absorbente.
Finalmente, quiero rememorar a Octavio Amórtegui padre, quien en su texto Mis primeros 70 años (Lecturas Dominicales de El Tiempo, Bogotá, 21 de febrero de 1971) hace algunas consideraciones importantes del hombre que confiesa que ha vivido:
• Escribo estas líneas desde mi retiro de México a donde acudí de nuevo por aquello de que la evasión es también una manera de rebelarse. Aquí ocultaré ese espectáculo deprimente de la vejez. ¿Pero es que en verdad soy viejo? Si lo estoy no lo siento. Envejecer es resignarse y yo soy de los que mueren con las botas puestas
• Se dijo de Hamlet: "¡Qué buen rey hubiese sido si reinado hubiera!". Pero como no reinó... Desde este punto de vista creo que es preferible para la cultura un poeta sin ínfulas que hace lo que puede (¡y lo que debe!) a un "malogrado joven" de esos que todo lo tuvieron para realizarla, y no hicieron nada
Estas dos perlas de Amórtegui padre resumen existencias de diversos hombres y mujeres. Dos citas relacionadas con el tiempo, con la existencia y la voluntad de ser que es existir. Por ello, hoy, a 18 años del alumbramiento oficial, agradezco a mis amigos los Poetas en construcción de todos los rangos por la invitación al festejo. Los felicito porque el vástago ya tiene 18 y apenas empieza la verdadera responsabilidad.
Maestros Porfirio y Kuitlauak, ustedes ya sembraron un árbol, escribieron no uno sino muchos libros y apoyaron la escritura de otros tantos, ya tuvieron hijos —Kuitlauak más—, ya los orinó un perro y se niegan a la vasectomía con dos piedras. Felicidades y gracias por el conocimiento compartido. Hoy que intentamos integrarnos a las fuerzas básicas de los adultos mayores, recordemos a don Renato Leduc: “Vivir mucho es desacierto. Por eso una vez muerto, soy cabrón si me meneo”. ¡Salud!

martes, septiembre 07, 2010

Blog de Felipe Gaytán



Felipe Gaytán, pintor.

Este blog de Gaytán empieza con una ficha del propio. Hay que echarle un ojo a la colección fotográfica que alberga.

Pintor nacido en la ciudad de México, egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, licenciado por la UAM Iztapalapa en Letras Hispánicas, además de haber obtenido una maestría en la Académia de San Carlos. Actualmente pintor itinerante con la editorial VersodestierrO e integrante del Colectivo Morvoz. gaytan3000@yahoo.com.mx o felipe.gaytan.pintor@gmail.com

Tomado de:
http://felipegaytan.blogspot.com/

viernes, agosto 13, 2010

Ganarse la vida escribiendo cochinadas

Por Ricardo Medrano Torres


Escribí treinta y ocho historias porque debía escribirlas. Así debía ser y fue. Una mañana toqué a la puerta del Beto. Almorzamos milanesas con chiles en vinagre —¡qué pinches picosos los chiles esos!—. Luciano calentó las tortillas. Le encabronaba que el Beto le “sugiriera” que le “echara lumbre” al almuerzo. Le decíamos Luzyano por puro desmadre. A Luzy lo mató una beca: le entregaron un cheque por diez mil pesos en diciembre y en marzo ya estaba bien muerto. Se bebió hasta el último centavo. El Beto y el Luzy siempre fueron buenos cuates.

Empecé a visitar al Beto por el ambiente de su tiendita de los prodigios. Aún con sus anaqueles vacíos, ese changarro conservaba el aire nostálgico de épocas gloriosas. El Beto alzaba las manos al cielo y atrapaba rayos con sus dedos nerviosos, decía que así liberaba la tensión que le hacían abrir y cerrar las piernas, como soplándole al anafre. Daban ganas de ponerle un negocio de quesadillas y sopes frente a los tanates.

Platicábamos por horas: blues, Bukowsky, Miller, sebo, pelos y zorras...
—Vente para la casa, nos tomamos una coca grande, almorzamos, fumamos un chingo y echamos buen desmadre —así sonaba su voz a través del teléfono.

Yo no tenía chamba. Mis hijos estaban en la escuela primaria. Prefería compartir el almuerzo en casa del amigo. Él es el Bukowsky del barrio. Se ha declarado pornógrafo y es generoso como ya hay muy pocos. Hace más de dos años que no fuma. Hoy lo he visitado poco. Antes lo visitaba diario y juntos gargajeábamos la coladera de su patio.

Yo nunca había escrito pornografía, sólo era consumidor. El Beto colaboraba en una revista llamada "Los deseos de la cachorra" y me conectó con el editor. Esa mañana fuimos juntos a verlo. Mientras esperábamos frente a su departamento nos engullimos dos quesadillas de chicharrón cada uno en el tianguis del camellón sobre la avenida Plutarco.

El “Memochas” llegó puntual. Buen tipo. Buen aspecto. Particularmente tímido, si consideramos su trabajo de editor de una revista de humor erótico.

—Qué les invito. Hay agua mineral y agua natural.

—Gracias, acabamos de jamar en el tianguis.

—Me dice el Beto que escribes relatos. ¿Traes algunos? —rápidamente saqué de la bolsa del pantalón tres de mis cuentos. Planchó las hojas en el restirador. Avanzó en su lectura y soltó varias carcajadas. Se transformaba con cada palabra. A veces pienso que yo también me transformé escribiendo cachondeces—. Aquí tienes que hacerle algunos ajustes:

“—¡Puta!, qué feo huele –le dije mientras la erección empezaba a bajárseme”. No digas erección, di “el pirulí parado” o “el plátano”. Tú me entiendes. Métele desmadre.

Total, escribí treinta y ocho historias porque así debía ser, porque Cepillo y Lala comían e iban a la primaria de paga. Porque fue más de un año de estar en las reservas del talento nacional. Lo mejor de esta parte de mi vida es que conservo un libro con las historias y una gran amistad con el pornógrafo de Neza, mi carnal el Beto Vargas.

jueves, agosto 05, 2010

Que no callen los poetas, pléyade letras independientes


En un blog, cuya liga anexo al final, encontré esta información sobre un acto poético en Ixtapaluca que contó con la participación de Santos Velázquez de los Poetas en construcción, entre muchos otros amigos poetas.

Por Eduardo H. González

Que no callen los poetas, Palabras por la Fraternidad, fue el motivo para que el pasado sábado 31 de julio del año 2010 la Pléyade letras independientes llevara cabo el recital poético que sirvió como festejo por los dos años de divagar en torno de la poesía. El lugar, el Centro Cultural Trillas, enclavado en la Plaza Comercial Sendero Ixtapaluca, Edo. de México.

Convinieron y convivieron en dicho evento poetas representativos del movimiento literario actual: Adriana Tafoya y Andrés Cardo (Editorial Verso Destierro), Julio Huertas (Casa del poeta “Efraín Huerta”), miembros del Taller de Creación Literaria “Enrique Villada”, encabezados por el coordinador del mismo nombre y Nahum B. Zenil; Moisés Zurita (Director de la reconocida revista “Molino de Letras”), Noemí Luna García (Directora de la revista “Las Genaras”), Santos Velázquez (Poetas en construcción), Patricia Cervantes, Laura Hernández y Martrelli (Biblioteca itinerante “Amparo Molotla”) y poetas en solitario que hicieron acto de presencia. Asistieron también artistas plásticos allegados al grupo; entre ellos Felipe Galicia Almaraz e Inocencio Pérez Arellano.

Más de dos horas transcurrieron entre las distintas voces que se vertieron envestidas de metáforas. Periodo en que los asistentes degustaron de la diversidad temática que la lectura ofreció, y en el cual el grupo que celebraba aprovechó para presentar las cinco plaquettes que bajo el título Serpentinas de agua, colección de poesía para niños, han desarrollado en torno del taller de creación literaria que los reúne, y que se exhiben bajo los temas: Verstiario, La escuela, El circo, Los juguetes y Los niños.

De esta manera fue como Claudia Torres C., Alejandro Reyes Juárez, Salvador Ramírez (Raz-Bird), Aleyda García Lagunas –quien realizó una exposición plástica como marco al evento– y quien esto escribe, encontramos sentido al adagio que vertiera Octavio Paz en su concepción de la otredad: siempre buscamos reconocernos en el otro; al identificarnos en cada uno de los rapsodas que apoyaron la celebración, logrando con ello que la poesía se convirtiera nuevamente en un ingente motivo para compartir.

Tomado de: http://pleyadeletrasindependientes.blogspot.com/2010/08/que-no-callen-los-poetas-palabras-por.html fotografía de Aleyda García Lagunas

miércoles, julio 28, 2010

Poetas en Construcción (nota en línea)

Va la primera liga: Poetas en Construcción, grupo de creación literaria (fundamentalmente) de la tierra del Coyote.
Échense un clavado a esta nota, un poco vieja, pero que inicia el rompecabezas.
Saludos
http://www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/2001/diarias/jun/140601/tranelol.html

Libro dual de Santos Velázquez y Porfirio García

Esta otra nota es del Conaculta, acerca del libro dual de Santos Velázquez y Porfirio García, en el cual fungió como coordinador editorial su servidor. Mayores referencias, escriban.

http://www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/2001/diarias/jun/080601/tranelol.html

Liga crónica del cine Maravillas

Esta liga pertenece a una organización que publicó amablemente una crónica de un servidor, aunque con algunas muchas faltas de ortografía. La crónica habla del famoso Cine Maravillas de la colonia del mismo nombre en Nezayork.
Échenle un ojo en:
http://mx.geocities.com/nezavive/reporarteycultura.html

Festival de la Creación dedicado a Neza en el 2002

Nota del Conaculta acerca del Festival de la Creación dedicado a Neza en el 2002.
A la vista en:
http://www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/2002/07jun/festival.htm

Homenaje al teacher Porfis


En un blog encontré este homenaje al teacher Porfis.

La liga es: http://davidwebb2024.blogspot.com/2010/02/porfirio-garcia-trejo.html

Este es un pequeño homenaje a mi gran Profe, "el de la mata antigua". No lo sabe(ni lo sabrá) pero fue quién me indujo al mundo de la literatura. Que buena la mala suerte que lo alejó de la carrera de medicina o biología.

Porfirio García Trejo (Cd. Nezahualcóyotl, 1957). La búsqueda perenne del poeta. El alto de recuento en los caminos. El desechar las cargas inútiles. El andar de la inteligencia poética sin culpas ajenas, pisándole la sombra. La esperanza de mirar el ojo de luz sin morir en el intento. La certeza de la vida como acto de voluntad, engrandecida en el filo siempre. El regreso a sí mismo para ser todos, y edificar la humano frente al sapiens.

Porfirio García estudió Letras Hispánicas en el UNAM. Comparte con otros poetas del Municipio, el crédito en la fundación del taller Poetas en Construcción, coordinado por el mismo de desde 1991. Poetas en Construcción ha sido un punto de reunión de creadores jóvenes que García, ha llevado de la mano por los umbrales del género. Y es así, porque además de sentirse comprometido con los movimientos sociales y culturales, Porfirio compromete a su poesía con aquéllos: carga harto difícil para el poeta de cualquier latitud del hemisferio. Él lo sabe, es el intento compartido con otros poetas que se dan cita en el Taller. Es, sin lugar a dudas, el escritor que más escribe y publica de los miembros de Poetas en Construcción, puede que así sea incluso, a nivel municipal: cuatro plaquetas, dos libros, además de una antología de cuento latinoamericano, y la compilación de poesía de Ciudad Nezahualcóyotl, nos da santo y seña de un escritor joven, bastante activo. Un manejo ágil del lenguaje presenciado por el lector de su poesía, esculpida a golpe de verbos y adjetivos, con la tierna violencia del que observa, piensa y sufre las convulsiones de su entorno, en el centro mismo de la vorágine. Leyendo Apenas siempre, se tiene la certeza de asistir a un proceso de maduración que augura productos de exportación, cosechados para el mundo, por la mano sensible del pensamiento garciatrejano.

Sus publicaciones en orden cronológico, son:

Antipoemas, (198) Ed. Xochipilli.
Ori-genes (1989) IPN
Apenas el amor (1990) CLETA
Desde el silencio (1992) Ed. Xochipilli.
Poemas en crisis (1993) Ed. Poetas en Construcción.
Poetas en Construcción, poesía de Cd. Nezahualcóyotl (1994) Ed. ENTE
Apenas siempre (1994) Ed. ENTE Antología de cuento latinoamericano (1995) Ediciones del Corso.

Mural-performance


Blog de Charcko digital arte con información del maestro Alfredo Arcos

Obra mural-performance del maestro Alfredo Arcos donde nos muestra al muralismo como vestimenta popular y callejera. El arte-acción como ejercicio colectivizado por la improvisación Freejazzera como método reflejo del cambio permanente.
Para su elaboración se utilizaron materiales diversos como: papel china, tinta china, ropa con diseños originales de artistas, resinas y mowilith.

Échenle un ojo a la siguiente liga de donde fue tomada esta información: http://charcko.blogspot.com/

El Beto Vargas tiene blog.


Échenle un ojo. La liga es: http://albertovargasiturbe.blogspot.com/2010/01/alberto-vargas-iturbe-el-pornocrata.html

Ahí viene la siguiente ficha:

Alberto Vargas Iturbe. Jungapeo, Michoacán, 1953. También conocido como el Pornócrata Mayor. Ganó la Beca de Escritores con Trayectoria, FOCAEM, Estado de México en 2008. Estudió Sociología en la UNAM. Fungió como editor de la revista Desmadre y El Escriba, ha publicado los siguientes libros: Una temporada en San Miguel Teotongo, Edición de autor, 1999; Historias lujuriosas, Espacios Literarios, 2004; Historias de mi otro yo, espacios Literarios, 2005; Miscelánea los Tarascos, Espacios Literarios, 2006; El Sexo me da Neza, Milenio reedición 2006. También ha publicado en Cofradía de Coyotes, La Coyotera Editores, 2007; Ardiente Coyotera, Cofradía de Coyotes, 2008. Hojas de verano Antología poética del taller Charles Bukowski, Ediciones las 2 Fridas, Casas del Poeta, EdipNeza, 2009. Ha compilado y editado los libros: Que el tiempo lo decida, Colectivo Entrópico, 2007; Aquí todos soñamos, Colectivo Entrópico, 2007; Bragas de la noche, Colectivo Entrópico, 2008 y Potrancas y Garañones, La otra orilla del deseo, Colectivo Entrópico, 2009; y la antología La Travesía, Colectivo Entrópico, Casas del Poeta y Fridaura, 2009.

Poemas de Julio Vulcano en "Poetas del mundo"


RAYO

Me elevo vigoroso
a través del aire,
me inserto en el sol,
abrazo a la tierra.
Sé que escuchas
la música de mi universo
y sientes el calor
de mi rayo,
que aletea en tu cintura.

CANGREJO

Corren las violetas
bajo las sombras de los árboles,
es tiempo del camaleón
en la hoja de la estrella,
ipso facto el... cangrejo.
Vienen a mi mente Medusa
los seres transparentes,
juegan el polen de mi espera.

SILENCIO PRÓJIMO

Te respeto en la arena
que lleva mi guitarra,
cada gajo a oscuras,
en la cima de la insolencia
ajo la esperanza en ruina
y se hunde en mi cadáver
de espuma y tiniebla
la luz de tu silencio.

Julio Vulcano

biografia:
Julio Vulcano
Escritor: poesía, cuento, novela y teatro; compositor: balada, trova, tango y blues; actor: Cía. Teatral Alfa y Omega, Neza. Varios viajes al interior de la república mexicana; a la Habana, Cuba y a Santiago de Chile, 1998 y 2006 respectivamente. Editor de libros y dos órganos literarios: FOTOSFERA [propio] y FLOR DE POLVO ]órgano literario informativo del GRUPO CULTURAL PORTAS EN CONSTRUCCÓN, Neza; Grupo al cual pertenece desde 1994. Estudio música en un colegio del INBA y cursos literarios, de composición y de actuación en diferentes instituciones. Pertenece al MUSEO COMUNITARIO DEL VALLE DE XICO, Edo. de Mex. Y...

juliovulcanopoeta@hotmail.com

Tomado de: http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=5551

lunes, junio 30, 2008

Encuentro de albureros organizado por la UACM

Chiro artículo de Othón Lara Klahr publicado en La Jornada, acerca del 2º Encuentro Nacional de Albureros organizado por la UACM y en el cual participó nuestro entrañable Primo Mendoza, carnal de doble nacionalidad: tepiteño y necense.

Vaya pues.

Hoy y mañana prosigue el segundo encuentro de albureros organizado por la UACM

En el barrio de Tepito el albur es contracultura y resistencia
En la primera reunión, realizada en la unidad Tezonco de esa universidad, la campeona de la especialidad, Lourdes Ruiz, rompió el mito de que es una práctica reservada a los hombres


Producciones Chiquito Medallas de Oro lleva a cabo un encuentro de albur en la Casa Talavera, recinto de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) ubicado en la calle Talavera esquina con República de El Salvador, colonia Merced, en el mero Centro Histórico.

Qué mejor lugar que el entrañable -y alburero- barrio de La Meche para realizar esta actividad lúdica -y lúbrica, si se quiere-, que promete dejar satisfecho al respetable.

Si no lo cree, ahí le va una probadita: este jueves se proyecta la película Mecánica Nacional a las 16 horas, con comentarios posteriores de Everardo Pillado y Guillermo Buigas.

El viernes, a las 17 horas tendrá lugar el mano a mano de albur De tu arte a mi arte, y más tarde cerrará con broche de oro el encuentro un bailongo en la cercana Plaza Aguilita, amenizado por la Internacional Danzonera México. Aproveche, la entrada es libre (y la salida también).

El albur en Tepito

El antecedente inmediato del encuentro alburero que se lleva en Casa Talavera es la mesa redonda que organizó la misma institución hace unas semanas en su campus San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa.

En esa ocasión quedó demostrado que el albur no sólo son peladeces, ingeniosos juegos de palabras o "el combate verbal hecho de alusiones obscenas y de doble sentido (...) en el que el vencido es el que no puede contestar" y "es poseído, violado, por el otro" (Octavio Paz, El laberinto de la soledad, Lecturas Mexicanas, pág. 35).

Este florido lenguaje también es contracultura y resistencia "para no ser domesticados por el sistema", afirmó el cronista del barrio de Tepito, Alfonso Hernández.

Para el también director del Centro de Estudios Tepiteños (CET) el lenguaje es uno de los elementos de identidad -cada vez más escasos- que conserva esta aguerrida zona ante el embate de la modernidad.

El ágil dominio de la lengua -sin doble sentido- que caracteriza a los tepiteños se evidenció en la mesa redonda, titulada El albur en Tepito, en la que blandieron lo mejor de su repertorio, además de Alfonso Hernández, otros destacados representantes de la cultura barrial.

Entre los ponentes estuvo la comerciante Lourdes Ruiz, quien rompió el mito de que el albur sólo es del dominio masculino, ya que ella es campeona invicta del Encuentro de Albureros que se realizó en el Museo de la Ciudad de México.

Pero además en la UACM Lourdes acabó con el escepticismo de los machines presentes, al recetarles algunas muestras de su picardía cuando se pidió que pasaran tres voluntarios para realizar un ejercicio lúdico, que no lúbrico. De manera significativa, solamente mujeres se atrevieron a pasar al frente. De un recipiente tenían que sacar un papel con una frase escrita y leerla en voz alta. Una de las voluntarias sacó un papelito y leyó la palabra chiquito, a lo que Lourdes acometió al instante: "A travieso no me ganas"... "Y a flojo menos".

Lo que todo alburero debe agarrar

Otro ponente, Víctor Hugo Rocha, distinguido miembro del CET, fue más a fondo al presentar la ponencia El albur y otros chorizos. Conocimiento que todo alburero debe agarrar.

Primero se remitió a los orígenes del albur, "cuando la necesidad de los mexicas de hablar delante de los conquistadores españoles hizo que desarrollaran códigos verbales de doble sentido".

Luego pidió no confundir el seudoalbur que se habla en la tele con el verdadero albur, al que definió como un chiste interactivo, "en el que no importa demostrar quién es más hombre, sino el componente intelectual que consiste en el dominio del lenguaje, donde gana quien tiene calma y contesta coherentemente, y pierde quien se traba al hablar y se queda como la jaula del pájaro: con el palo atravesado".

Aclaró que "a albures no compito, porque me comen", y hablando de comida mencionó, entre muchos otros postres, el "anís con pasas".

También se refirió a la categoría de análisis diferenciado "donde no es lo mismo Anita siéntate en la hamaca que Siéntate en la hamaca Anita", ni "pedir en una tienda un metro de encaje negro a que un negro te encaje un metro", aprovechando que se volvió a poner de moda Memín Pinguín.

Dentro del lenguaje alburero una palabra puede tener múltiples sentidos, explicó, pero lo más importante es fomentar estos ejercicios verbales para superar la pobreza en el habla, que lleva a muchos chavos al aburrido intercambio de "sí, güey, no güey, chale güey".

El moderador de la mesa, Ernesto Aréchiga, profesor de la UACM, rindió homenaje a Chava Flores como uno de los más célebres albureros, pero también mencionó los aportes en la materia de grandes pensadores mexicanos, como Samuel Ramos (en El perfil del hombre y la cultura en México y Octavio Paz (en la obra citada).

Sin embargo, Aréchiga consideró superada la idea de ambos pensadores en el sentido de que ese lenguaje sólo lo practican "los peladitos" en algunos ámbitos marginales de la sociedad.

Como muestra de que el albur inclusive ha llegado a la academia, enunció un clásico: "En ti me vengo pensando", porque "mi novia ya no es Virginia... ahora es Manuela", lo cual sorprendió hasta a los tepiteños, que comentaron: "tan seriecito que se veía el profe".

De nuevo se pidió que pasaran voluntarios al frente y otra vez pasaron sólo mujeres, lo que obligó a la campeona del albur a invitar a dos o tres varones a pasar "voluntariamente a güevo".

Luego intervino Primo Mendoza, cuentista de doble nacionalidad: tepiteño y de Neza, quien hizo justicia a Armando Jiménez, El Gallito Inglés (quítale la cola y los pies y verás lo que es) y a Armando Ramírez, el inspirado autor de la novela emblema de la literatura tepiteña: Chin Chin el teporocho, lo cual nos hizo recordar un diálogo en el que el protagonista replica sabiamente a su contrincante: "...qué dijiste, este chile empapas yo me lo embarro" (pág. 125).

Mendoza negó que en Tepis sólo se hable albur. "También se habla latín, latón y mascamos lámina", y de corolario nos la refrescó con el saludo: "¿En algotras ocasiones nos hemos visto?", sin que faltara la respuesta entre el público versado: "¡atravieso no me ganas!", y se le recordó que en sus años mozos fue "el chico temido de la vecindad".

A su vez, Lourdes reveló que el famoso sexto sentido femenino se adquiere cuando se pierde el quinto.

Duro de mascar

En su texículo Tepito, ese barrio chicoarote, Alfonso Hernández habló de la importancia de la memoria barrial para la sobrevivencia de esa comunidad, porque "aquí perder la memoria es como perder la sombra", y si los tepiteños se dejaran despojar de su lenguaje barrial, sostuvo, "estaríamos perdiendo lo último que nos queda: la identidad que nos hace ser como somos".

Para el cronista, Tepito es semejante al chicoarote, "una rarísima variedad de chile de árbol, de poco consumo porque al masticarse es más correoso que una charamusca".

Hernández dio su testimonio de que "acá, a partir del momento en que se tienen peleas en la coliseo se la tiene uno que aprender a rifar en todo y contra todos en este barrio macabrón, donde se crece, como en todos los barrios, entre la teta y el moco, las lágrimas y la caca, los besos y los coscorrones, las caricias y los pellizcos, el ándele cabrón. "¿Será por eso que siempre que me dicen cabrón me da sueño? Porque de chico todo era puro ¡Ya duérmase, cabrón!"

Los tepiteños, expresó, "excluidos de la sociedad, tenemos inclinación a la libertad de improvisar y reciclar informalmente todo aquello que mejor satisfaga nuestros antojos existenciales".

Por ello Tepito es la zona artesanal y comercial más concurrida y tecnificada de la ciudad; "si bien no es un barrio modelo, sí es ejemplar en su sobrevivencia", indicó.

El cronista barrial invitó al público a que "piquen, liquen y califiquen" que los tepiteños "no siempre revelamos por qué nos rebelamos frente a todo aquello que no nos deja ser lo que somos", y observó que pese a la mala fama que le han constuido algunos medios, "al obstinado barrio de Tepito nos siguen llegando estudiantes de todas las carreras para corroborar si es cierto que México sigue siendo el Tepito del mundo y Tepito la síntesis de lo mexicano".

A pesar de los aparatosos operativos policiacos, afirmó, actualmente como desde hace décadas medio México sigue acudiendo al tianguis de Tepis "en busca de ropa, zapatos, discos piratas, perfumes, yombina, tinta china, poper, pomadas, un armaño inflable (...) una grapa, un bazookazo, un arponazo, un putazo o para saber por dónde la rola Chin Chin el Teporocho".

Alfonso Hernández explicó que en el lenguaje tepiteño cada palabra y cada verbo implican rumbos y definiciones propias; mientras el caló es el compendio de claves donde cada cosa tiene otros nombres y significados -"por ejemplo, huevón puede ser un chavo flojo, o un chavo que tiene una morra que tiene las manos muy chiquitas"-, el albur es el juego de palabras con todos los sentidos posibles, hasta convertirlo en un alegre juego de ajedrez lingüístico. "Por ejemplo, siguiendo con los huevos: al escuchar la palabra huevos se puede decir sóplame este ojo, o me los chupas y me los dejas nuevos".

Calambur, categoría master

El calambur es más mandadito, se da entre masters de masters. Es el duelo verbal que no necesita llegar a las groserías, pero implica insospechados dobles y triples sentidos: con el mismo ejemplo de los huevos, "se diría que mis huevos son tus ojos, mis vellos tus pestañas y mis mocos tus lagañas".

Reflexionó que "así como hemos aprendido a construir el adentro y el afuera de Tepito más allá de sus límites geográficos, también hemos aprendido a no caber en el alfabeto ni en los textos académicos. Los tepiteños sabemos usar las palabras y todas las letras, y hasta podemos disimularnos en ellas cuando nos topamos con un burócrata o un político".

¡En la madre!

-¿Cómo vislumbra el futuro de Tepito y los proyectos para dignificarlo? -se le picó al cronista en la ronda de preguntas y respuestas.

Surtió efecto la picada (de cresta), y Alfonso Hernández replicó que Tepito desde sus orígenes ha sido un barrio modesto. Su nombre nahua, Mecalanilco, significa barrio de los mecapaleros (cargadores). Refirió que durante el sitio de Tenochtitlán ahí se atrincheró Cuauhtémoc durante 93 días, y esto hizo que el barrio cambiara de nombre, a Tepeteuhcan, que significa lugar donde comenzó la esclavitud.

Después Tepito fue de manera sucesiva "un miserable enclave colonial, el arrabal de la Ciudad de los Palacios, un lupanar metropolitano y ropero de los pobres".

Por ello, aseveró, eso de dignificar "nos preocupa. Ha habido proyectos al respecto, como el de una antropóloga que quería desarrollar estrategias terapéuticas y vivenciales para hacer de los tepiteños seres humanos más plenos. Puso un taller de salud donde quería estudiar el lenguaje y por qué los tepiteños éramos tan groseros. ¡En la madre!"

Ya encarrerado, el cronista de Tepito subrayó la vitalidad del barrio: tiene 50 mil habitantes y presenta la densidad poblacional más alta de las 35 colonias de la delegación Cuauhtémoc. La población tepiteña, advirtió, está conformada por dos tribus: "los chingones y los chingadores. Los primeros son los artesanos, los comerciantes buena onda, y los chingadores son los que le cobran a la clientela el impuesto a la ingenuidad. Si no sabes de perfumes, de ropa, de electrónica, de relojes, te la dejan irineo, pero también se consiguen las cosas más baratas de la ciudad".

Recordó que el terremoto de 1985 destruyó la mayoría de los talleres artesanales, y con ello mucho de la creatividad y la productividad tepiteñas, y el tianguis quedó como la principal bujía económica, pero "se ha ido pervirtiendo, porque es una economía cuya riqueza no se ancla en Tepito y nos hace muy vulnerables, porque somos dependientes de la ideología del mercado. Antes fue la invasión de la fayuca y hoy predomina la piratería, que ha empobrecido el comercio".

Hoy el barrio, reconoce, es un "laboratorio socioeconómico de la delincuencia, el narcotráfico, la corrupción y las nuevas leyes del mercado. Estamos librando una batalla muy importante, solos, porque casi nadie entiende lo que significa Tepito. Sin embargo, sigue siendo un barrio vivo, con una tribu aguerrida, que se distingue por su arraigo, identidad y cultura".

Esa combatividad se traduce en la proliferación de grupos culturales independientes.

Además del pionero Tepito Arte Acá, se encuentran los colectivos Los Olvidados, Tepito Crónico, La Hija de la Palanca y El Zahuán, entre otros que realizan una importante labor para enriquecer la identidad tepiteña.


Jueves 27 de octubre de 2005, Tomado de: http://www.jornada.unam.mx/2005/10/27/a14n1esp.php








Imágenes del polvo, cuentos de conocidos y no tan conocidos

Por Ricardo Medrano Torres

• 15 cuentistas de Neza integran esta antología mínima
• Compilación del poeta Porfirio García
• Literatura universal creada en Nezahualcóyotl


Hay gente tan olvidada
que ni siquiera tiene derecho
de que algo les acontezca.

Juan Rulfo


Breve introducción

A más de tres décadas de erección municipal, Nezahualcóyotl continúa, para algunos, siendo el paradigma de la jodidez, concepto tan desarrollado para mal en los años 70’s. El propio Fernando Benítez en su Viaje al Centro de México, cede ante el encanto de hablar del Neza de ese entonces.
Hoy, los habitantes de la tierra del coyote nos preocupamos por dar una nueva perspectiva de su situación. Muchos de los nacidos en los 70’s y otros un poco más gastadones, entre ellos el propio Emiliano Pérez Cruz o el Compilador del libro que nos ocupa, Porfirio García, coincidimos en que la realidad de Nezahualcóyotl es otra y que el muro de las lamentaciones está más allá de la calle 7, la av. Ignacio Zaragoza, las vías que nos dividen territorialmente del municipio de Los Reyes y la franja entre Ecatepec.
Muestra de ello es Imágenes del Polvo, libro de 173 páginas que incluye los trabajos de 15 narradores, zurcidos por García en un ánimo testimonial; es decir, el propio Porfirio reconoce en el prólogo de la publicación que esta antología mínima está integrada por “escritores de distintos estilos, de niveles distintos de preparación y oficio”. Y aunque poco importe para estos menesteres, cabría agregar lo señalado por el propio antologador, en relación a los extremos cronológicos de dos de los autores (Ana Luisa Calvillo 1970 y Octavio Amórtegui 1939).
Porfirio García percibe “un rico potencial” en las muestras (cuentos) y vaticina sin lugar a dudas que en años próximos el trabajo literario de los aquí presentados dará frutos de mayor nivel. Es preciso señalar que los extractos del prólogo fueron tomados de su primera edición que data del año 1997.
Tres nombres destacan del cúmulo de cuentos –treinta para ser precisos–, estos son Emiliano Pérez Cruz, Eduardo Villegas Guevara, Francisco Conde Ortega y Tomás Espinosa. Personajes conocidos en otras latitudes por su labor como literatos, que en algunos casos se combinó con la de periodistas.
En estos nombres no hay pierde, recordemos que Emiliano aparece en la clásica antología El cuento hispanoamericano de Seymouor Menton, y Villegas Guevara, por su parte, ha recibido un vasto número de premios nacionales. Amén de Conde Ortega –mejor conocido como poeta notable– y el fallecido un domingo 6 de septiembre de 1992, Tomás Espinosa, dramaturgo de excepcional factura. Este último, también recordado por García en la compilación Gestación en un sólo acto, tres dramaturgos necenses, cuyo año de edición coincide con Imágenes del Polvo (1997).

Los contenidos

Por otra parte, destacan los trabajos, en orden de relativa apreciación, de Ana Luisa Calvillo con su cuento Descansa en paz, en donde la violencia social traspasa sus umbrales y un judicial se torna de victimario a víctima de su propia descomposición, cuando su esposa, cansada de maltratos y abusos que se extienden hasta el pequeño hijo de la pareja, decide liquidar las cuentas y descansar en paz de su marido. “Te pido que te lleves a mi esposo, virgencita”, reza la abnegada ama de casa, pero la súplica no surte el efecto divino esperado, y ella tiene que hacerse justicia por su propia mano y por pistola ajena –la del marido– sin embargo, contrasta el remate del cuento: “Ya se fue tu papá, hijo, ya se fue”, dice con gozo y le agradece a la virgen del cuadro la infinita paz que por fin inunda su casa”. Frágil condición humana la del explosivo victimario que pasará a ser víctima del propio sistema que ella aceptó resignada durante mucho tiempo.
Suriel Martínez, es quizá uno de los autores más directos, diría descarnado. Sus personajes llevan al lector de la aparente paz a la sorpresa, al clímax extremo. Pero es de hacerse notar el uso de la primera persona en su texto Gélido amor, en donde el narrador hace una remembranza de los hechos que le condujeron a poner adornos en la frente ajena y comer bisteces de buey, sazonados con dos ingredientes importantes en estos casos: el crimen y el castigo. Finalmente, el pozole se quedará para otro día y la nota roja se recreará en un cuento impactante, que provocará en el lector una buena dosis de repugnancia y risa nerviosa.
Otros dos autores que llaman la atención son Javier Zavala y Raymundo Colín. El primero, con tres participaciones en esta antología mínima, advierte una cualidad: es un notable ambientador: “Cuando el sol cae y las luciérnagas con olor a hombres se encienden para desfilar por las calles donde transita, Angeles siente que la ausencia la toma del talle y le susurra al oído”. Este cuento de nombre Sin escape, es sin duda el que denota un mejor oficio del cuentista, recurriendo sólamente a los diálogos necesarios, mínimos, que contribuyen con el ritmo narrativo de la historia. Angeles, una fichera de equis congal de equis ciudad en equis país, siente el hastío de vivir y ni la noche ni la música ni la poesía del novio de juventud la reconfortan: es este cuento un continuo golpeteo: “Orale, pinche gorda. Vete a la chingada antes de que te demos en la madre. Ya sabes que aquí esos panchos no se hacen” y “Sin un día el sol decidiera dibujarse de niña, robaría la sonrisa de tu mirada y el brillo de tu boca”. Curiosamente las acciones se desarrollan en el ambiente nocturno de un congal y sus actores son piezas exactas que contribuyen al clima favorable de la lectura.
Finalmente, Colín nos presenta su Luna ampa, ambiente de fantasmas, añoranzas, pasiones, vacíos...Una muerte quieta, discreta, silenciosa, no llega a los ojos del narrador y personaje principal. Para él la ausencia de la mujer amada es un aullido a la luna ampa, es un beso prolongado, más allá de la vida, más allá de la muerte, es un amor sublime que ni los trenes arrollando autos pueden evitar.
Al mismo tiempo, en esta antología cohabitan los trabajos de Octavio Amórtegui, Juana Vázquez, Alfredo Escamilla, Adela Rodríguez, Primo Mendoza y Moreno Marín; distintos estilos y diferente temática, de quienes poco se ha sabido de su labor como cuentistas luego de la publicación de la presente antología.
Vayan pues, los mejores deseos para que trabajos como el presente, continúen configurando la literatura universal que hacen los nacidos o radicados en Nezahualcóyotl. Mis felicitaciones a Porfirio García por su labor de investigación y compilación, ya que en estos momentos, podemos decir que muchos de los autores considerados para sus antologías de cuento, poesía y teatro necense, son punto de referencia obligatorio, para un análisis de la literatura surgida en esta parte del estado de México.

Imágenes del polvo
Antología mínima del cuento necense
García Porfirio, compilador
Poetas en construcción, a.c.
Estado de México, 1999
173, págs.








Por excepción… cierta vez!

Libro de cuentos de Porfirio García

Presentar la obra de un compañero de letras tan cercano implica muchos riesgos, uno de ellos mirarla con ojos de condescendencia y hacerse el occiso como cuando en un vagón del metro una ñora va apaleando a un chavo banda, acusándolo de rata, de uña, de ladrón, juzgándolo por la sola apariencia।
Emplear tu tiempo en leer 29 cuentos y una novela, “Camarines” que siginifica algo así como cambiar de mujer y adquirir una sancho, quizá desconocido, en una noche loca de confusión y perdones mutuos con la esposa.
En este “Vagamundo” de ires y venires, la pirámide de la jodidez cada vez alcanza de manera más inmediata a los más indefensos. Porfirio nos remite al inframundo de las envidias, los robos y los chantajes sentimentales, entre un policía, dos vagabundos y un perro que come una hamburguesa.
Cuentos cortos como Cerjanía y Ego Sum, juegan con la tensión del lector sin mayor cometido y gran logro.
Rastreándolo es -y me atrevo a externar abiertamente mi gusto personal-, el cuento que denota más palpablemente el gusto de Porfirio por volver a sus cuentos, historias atractivas que contienen un alto grado de crítica social, acerca de ciertos hechos contemporáneos; es decir, a este autor, el compromiso le lleva hasta donde debe: hasta comprometer la obra con su entorno.
A Porfirio, vemos por su trabajo que le han dolido no menos que a cualquier otro mexicano o ser humano: la crisis económica, la globalización mundial, las matemáticas, el hambre, la soledad, la tiranía… Y sin lecciones morales se enfrasca en la aventura de abonar un género fértil que ofrece mayores posibilidades para exponer esas llagas comunes que algunos aguantamos estoicamente y otros, como Porfirio, gritamos para que alguien nos suture con hilo cañamo o cauterice con sal.
A estas alturas, vemos más convencido al García escritor de que el oficio de las letras puede alcanzar nuevas rutas, asumiendo de manera eficiente, y estrenando herramientas de cuentista, la tarea de vislumbrar la vida en toda su complejidad, riqueza y compromiso.
A nadie más que a Porfirio:

Un saco gris sobre su espalda le pude pesar todo el mundo, oler a desperdicio de ciudad y a carroña de casas insepultas.

Una mano de mujer puede iniciarle una tímida promesa por la espalda.
Lo puede convencer la enorme injusticia del planeta.

Puede tener hambre de planeta en celo.

Ahora, seguro que García estará pensando en reformar su frase de “Con poesía es mejor”, pues como el poeta que es: tatuado de inocencia en el minúsculo foco del asombro que nos muestra el mundo, cuantos géneros más te permitan expresarte, será mejor para él y para todos los que tenemos el gusto por degustar esta obra.

Bien por Porfirio। Bien por el escritor.

Por Ricardo Medrano Torres.





*Este texto tiene más de diez años

viernes, febrero 29, 2008

Premio Nacional de Poesía Charles Bukowsky 2008











Senderos laterales de Villegas

En el auditorio cuatro del Palacio de Minería, en el marco de la XXIX Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, siendo las 15:00 hrs. Del 28 de febrero se presentó el Libro LOS SENDEROS LATERALES, del maestro Eduardo Villegas Guevara, presentaron Eduardo Cerecedo Pérez y Sergio García Díaz. La Lectura estuvo a cargo de Joel Paredes González. Edición del Instituto Mexiquense de Cultura/ Cofradía de coyotes. Entre los asistentes de la familia necense estuvieron Emiliano Pérez Cruz, Alberto Vargas Iturbe y un servidor, amén de distinguidas personalidades del mundo cultural de la ciudad de México y estados circunvecinos. Durante el evento se entregó un reconocimiento al autor de parte del municipio de Chalco Solidaridad.


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